En tubo recuperado la elección de electrodo se decide por dos cosas: qué tan limpio quedó el metal base y cuánto varía el espesor entre las dos piezas que vas a unir. El acero estructural de alto grado en sí no es el problema; el problema es soldar sobre lo que el tubo arrastra de su vida anterior.
Esta guía ordena el criterio: qué revisar antes de encender, cómo elegir consumible para raíz y para relleno, y qué ajustar cuando el espesor no coincide. No sustituye al procedimiento de soldadura de tu taller ni a la calificación del soldador, pero sí evita los errores que se repiten.
1. Lo que define el resultado ocurre antes del arco
La mayoría de los defectos que se atribuyen al electrodo son en realidad de preparación. Si el extremo trae óxido, pintura, grasa o humedad, ningún consumible lo compensa.
- Metal base expuesto en la zona de fusión y unos centímetros a cada lado.
- Extremos sin rebabas y con el bisel que pida la junta.
- Superficie seca, sin condensación de la madrugada.
- Restos de recubrimiento anterior removidos, no solo cepillados por encima.
El detalle de cómo dejar el extremo está en preparación de junta para soldar tubo recuperado, y la limpieza previa en cómo preparar tubo recuperado antes de soldar y pintar.
2. Raíz: por qué el electrodo celulósico sigue ganando aquí
En material recuperado la raíz es el paso crítico, porque es donde se concentran las inclusiones de lo que no se limpió. Un electrodo celulósico de penetración profunda tolera mejor una superficie imperfecta y permite avanzar en posición, que es como casi siempre se suelda un tubo en banco.
Lo que ganas es tolerancia; lo que pagas es un depósito con más salpicadura y más trabajo de limpieza entre pasos. En tubo recuperado ese intercambio normalmente conviene.
3. Relleno y acabado: bajo hidrógeno
Una vez pasada la raíz, el criterio cambia: ahí ya quieres tenacidad y poca porosidad, no tolerancia. Un electrodo de bajo hidrógeno es el camino estándar, con una condición que se incumple todo el tiempo: tiene que estar seco.
Un electrodo de bajo hidrógeno que pasó la noche fuera del horno o en el banco deja de ser de bajo hidrógeno. Si tu taller no tiene horno de mantenimiento, abre únicamente el empaque que vas a consumir en el turno.
4. Corriente, polaridad y velocidad: qué ajustar y en qué orden
Trabaja siempre dentro del rango que indica el fabricante del consumible para el diámetro que estás usando, y ajusta dentro de ese rango con esta lógica:
| Lo que ves | Qué ajustar primero |
|---|---|
| Arco inestable y pegado | Subir corriente dentro del rango |
| Socavado en los bordes | Bajar corriente o reducir avance |
| Depósito alto y angosto | Aumentar el avance |
| Porosidad dispersa | Revisar limpieza y secado, no la máquina |
La porosidad es la señal más mal interpretada del taller: casi nunca se corrige con la perilla.
5. Espesores desiguales: el caso típico del material recuperado
Unir dos tramos con espesor distinto es lo normal en un lote recuperado, y es donde se generan las fallas de fusión. El principio es simple: el calor se va al lado grueso, así que hay que compensar.
- Dirige el arco ligeramente hacia la pieza de mayor espesor.
- Si la diferencia es apreciable, haz transición en el lado grueso en lugar de forzar la fusión.
- Con espesores mayores, considera precalentamiento según el procedimiento de tu taller.
- No corrijas la falta de fusión agregando material encima: se repite el defecto más arriba.
Medir antes de armar ahorra todo esto, y el criterio de medición está en qué medir en cada tramo antes de mandarlo a producción.
6. Inspección mínima que sí vale la pena
No necesitas ensayos de laboratorio para detectar lo que falla en la práctica. Una inspección visual disciplinada atrapa la mayor parte:
- Limpieza de escoria entre pasos, sin excepción.
- Revisión de inicio y cierre de cada cordón, que es donde se concentran los defectos.
- Ausencia de socavado en los bordes del cordón.
- Continuidad del refuerzo, sin cambios bruscos de perfil.
Si la unión es estructural y va a recibir carga, la calificación del procedimiento y del soldador no es opcional, y eso se define con tu responsable técnico, no con un criterio de taller.
Preguntas frecuentes
¿El tubo recuperado requiere un electrodo especial?
No existe un consumible exclusivo para material recuperado. El criterio es el mismo del acero estructural: celulósico de penetración para la raíz cuando la superficie no está perfecta, y bajo hidrógeno para relleno y acabado.
¿Por qué me sale porosidad si la máquina está bien ajustada?
Porque la porosidad casi siempre viene de humedad, recubrimiento sin remover o electrodo de bajo hidrógeno que absorbió humedad en el banco. Revisa limpieza y secado antes de tocar los parámetros.
¿Cómo suelo dos tramos con espesor distinto?
Compensando el calor hacia la pieza de mayor espesor y haciendo la transición en el lado grueso. Si la diferencia es grande, lo correcto es definir precalentamiento dentro del procedimiento de tu taller.
¿Necesito precalentar el tubo recuperado?
Depende del espesor y del procedimiento, no de que el material sea recuperado. En espesores mayores el precalentamiento reduce el riesgo de agrietamiento y debe quedar establecido por tu responsable técnico.
Pide el lote con espesor y largo definidos
Un lote parejo reduce ajustes de soldadura. Danos espesor mínimo y largo útil y te confirmamos qué hay en patio.